| |
Querida Esther,
Soy conocedor de tus habituales obras sociales en favor de los más desfavorecidos. No pretendo engañarte, mi caso no tiene nada que ver. De momento soy un tipo con suerte. No tengo queja. Tengo casa, conduzco un Jaguar y llevo una vida cómoda. Tengo una familia a la que amo por encima de todo. Pero quiero más. Quiero poder disfrutar de un Pollock, un Antonio López, un Klimt...
Con esta carta pretendo estimularte a que participes en mi causa. Quiero ser más feliz. Tu donativo me ayudará.
Con respeto,
|
|