Querida Joanne,
Harry Potter no es santo de mi devoción. No soy seguidor, ni tan siquiera simpatizante. Pero en ti reconozco el mayúsculo mérito de la persistencia. Seguiste creyendo en tu saga. Otro quizás hubiese tirado la toalla después de que varias editoriales te dieran con la puerta en las narices.
Pero finalmente, y gracias a tu fe en ti misma, publicaron tu primer libro. Vaya exitazo!!! Me parto de risa imaginando a todos aquellos agentes literarios que te negaron la publicación. Que visión de negocio!!!
Bueno Joanne, me dirijo a ti para animarte a que participes en mi causa. Estoy buscando la felicidad total. Quizás leer Harry Potter me ayude a encontrarla. Pero tu donativo me ayudará más. Espero tu participación.
Atentamente,
|